En esta lectura
Material compartido para esta biblioteca. Conservamos literalmente el verso y el comentario recibidos, con sus atribuciones. La traducción del poema, la autoría de la melodía y la referencia bibliográfica del comentario no han sido comprobadas de forma independiente. No es una conferencia de Rudolf Steiner ni tiene referencia GA.
El enlace conduce al vídeo compartido. La atribución del verso a Angelus Silesius no implica que sea el compositor de la melodía.
Escuchar la melodía en YouTubeResumen
En época de Micael estamos llamados a llenarnos de valor y coraje para emprender lo impredecible. Una breve lectura para acompañar el canto, la escucha y el encuentro con lo desconocido.
Ideas principales
- Valor y coraje para dar un paso hacia lo que todavía no conocemos.
- Poesía y escucha como invitación al recogimiento interior.
- Una propuesta de canto compartido para la conferencia de maestros y el bachillerato.
Una invitación para la época de Micael
En época de Micael estamos llamados a llenarnos de valor y coraje para emprender lo impredecible.
La propuesta compartida invita a cantar esta sencilla melodía, por ejemplo, con el cuenco de la conferencia de maestros y con los alumnos del bachillerato.
El verso compartido
“Vé allí donde no vas,
Mira donde no ves,
Oyó donde no hay tono, allí estarás con Dios”
— Atribuido a Angelus Silesius en el material recibido. Se conserva la redacción aportada.
Angelus Silesius: una mirada a su poesía mística
“Cuando en 1653 Johann Scheffler (1624-1677) se convirtió al catolicismo, adoptó el seudónimo de Angelus Silesius, bajo el que publicaría sus poemas y que indica la región (Silesia) donde nació. El singular panteísmo místico de su poesía hace pensar en la filosofía taoísta y el budismo zen —que no conoció—, en Jakob Böhme —a quien leyó con fervor—, en Spinoza —su contemporáneo: ambos murieron en el mismo año—, y en Blake y Novalis —a los que prefigura en sus versos—. Sus himnos, que gozan del favor de protestantes y católicos, son líricas piezas desbordantes de amor a Jesús, pero son sobre todo sus epigramas —a los que puso el título El peregrino querubínico— los que lo sitúan entre los grandes místicos de todos los tiempos: plenos de antítesis y alejados de lo confesional, expresan el deseo de fundirse con la esencia divina. Angelus Silesius creía que Dios —cuya naturaleza es amor— debe salirse de sí mismo para amarse, y por lo tanto hacerse finito, convertirse en hombre: Dios y el hombre, entonces, son esencialmente uno. Practicante del pietismo, interpretó el cristianismo de una manera personal y buscó en Dios la abolición de los apetitos, la perfecta quietud donde deseo, conocimiento y tiempo no existen.”
— Jorge Yglesias (atribución del texto compartido).
Para acompañar el canto
Como propuesta editorial, podemos comenzar con un momento de silencio, escuchar la melodía enlazada y después cantar juntos. No se trata de forzar una experiencia, sino de abrir un espacio de atención y escucha respetuosa.
Al terminar, cada participante puede quedarse con una pregunta: ¿qué paso nuevo me pide hoy valor? Esta sugerencia de práctica es de la biblioteca y no se atribuye a Silesius ni a Yglesias.